Artículo: La página en blanco.

Parece mentira la cantidad de veces que les escritores nos sentamos frente a nuestro medio de trabajo, ya sea físico o digital, y nos quedamos pensando ante ese documento abierto sin nada que volcar sobre él. Sin ir más lejos yo me he tirado varias semanas para poder empezar este artículo.

Aunque tengamos las ideas en la cabeza, aunque sigamos una escaleta a rajatabla e, incluso, aunque tengamos una rutina para ponernos a escribir, ese documento nos bloquea, nos paraliza y nos frustra. ¡Pero esa es la esencia del escritor! Cierto, pero también es un problema. Un problema que le ocurre a todo tipo de escritores, ya sean mapa o brújula, aunque estos últimos lo sufrimos más al no tener una guía del camino que queremos recorrer. Escribimos por impulsos y la página en blanco frena todos y cada uno de ellos. Es complicado avanzar cuando no conoces el camino.

Gracias al daño producido por muchas horas de páginas en blanco y bloqueos, me he decidido a escribir este artículo donde voy a intentar, en la medida de lo que cabe, daros unos consejos que yo utilizo y que me funcionan. Pero ya sabéis como es esto, no significa que funcionen igual para vosotres.

Internet es un gran amigo para estas situaciones, miles de webs con consejos, sistemas infalibles y trucos para evitar la página en blanco. Pero ¿cuántos de esos os han funcionado? Porque a mí ninguno. Y he seguido muchos. No puedo decir que los haya probado todos porque es imposible dada la gran cantidad que hay, pero muchos son muchos. ¿Y sabéis que he sacado? Tiempo de escritura perdido y más páginas en blanco que pasan al día siguiente. ¡Ahh!, mi amigo el impostor viene a verme tras una jornada desperdiciada…

Nadie puede decir que algo es infalible, ni asegurar que algo funciona, sobre todo cuando hablamos de estados anímicos que son los que nos bloquean. Por eso este consejo que os doy quizás no os valga, o quizás sí. A mí me ha funcionado y, aunque procuro no abusar de él (ya sabemos que si abusamos de algo al final se vuelve rutina y necesitamos este sistema para urgencias), las veces que lo he utilizado he terminado escribiendo bastante.

A veces lo que mantiene esa página sin palabras es la falta de ideas, otras es el desorden mental. Tenemos las ideas, tenemos los conceptos, sabemos que queremos escribir, pero no sabemos como empezar. Pues con este truco espero poder ayudaros. Además, es un truco que he usado en este mismo artículo y que llevo varios meses usando en relatos cortos que he ido subiendo al blog, como los retos literarios.

El consejo es sencillo: coge la idea y sintetízala. ¿Qué estás escribiendo fantasía, pero no sabes como empezar el capítulo? Piensa en algo que deba pasar, lo más básico y escríbelo en la hoja, en mayúsculas. Con lo más básico me refiero a conceptos generales como ROMANCE, BATALLA, HECHIZO, etc. No es necesario que sea una sola palabra, hay conceptos que no se pueden sintetizar tanto, así que no os agobiéis. Usad tantas palabras como sean necesarias, pero no os vengáis arriba. Ahora que tienes ese concepto sintetizado y plasmado en la hoja es cuando comienza el desarrollo del truco.

Normalmente usarías esa palabra como ancla, como una idea principal en la que basar el texto, pero aquí la vamos a usar como impulsor y, para eso, vamos a escribirla de manera vertical. Ostras, Roberto. ¿De manera vertical? ¿De qué narices me estás hablando? Como me explico con el culo y el concepto es extraño, mejor os dejo una imagen con lo que quiero decir:

Bueno, ahora con la imagen la idea queda mejor explicada, ¿cierto? Que gran razón tiene el refranero español con lo de que una imagen vale más que mil palabras.

Lo sencillo está hecho. Tenemos un concepto y lo tenemos en papel, hemos roto la página en blanco. Pero Roberto, escribir una sola palabra no es romper la hoja en blanco. En realidad, no has hecho una mierda. Cierto, querido impostor, no hemos avanzado en nuestra tarea de escribir, pero si hemos mejorado la organización de ideas. ¿Cómo? os preguntaréis. Sencillo. Tenemos el concepto del capítulo o relato que vamos a escribir y tenemos unas letras que inician cada uno de los párrafos. Se podría decir que son las puertas por las que tenemos que cruzar para seguir escribiendo.

Ahora que tenemos el principio, vamos a desarrollarlo. Para eso solo tenemos que seguir buscando conceptos sobre esa idea y redactarlos en cada párrafo. Se podría decir que sería como el método de escritura del copo de nieve, pero centrado solo en la historia, en la idea general.

No quiero decir que busquéis más conceptos y los sigáis poniendo en vertical. Si lográis sacar un texto de esa manera yo, personalmente, me quito el sombrero y me retiro de la escritura. Lo que necesitamos es encontrar una palabra que empiece por esa letra. Si usamos el primer ejemplo, ROMANCE, tenemos una “R” iniciando el texto. La gramática y los diccionarios son una gran ayuda en este momento ¿Qué podemos sacar de esa letra? Pues un nombre, una acción, cualquier cosa. Raúl podría ser nuestro personaje principal, el que va a vivir el romance que tenemos en mente. Pero Roberto, he escrito el nombre del personaje y ahora me he vuelto a quedar en blanco… No pasa nada, era de esperar que ocurriese esto, por eso tenemos un as en la manga: el resto de párrafos. ¿Qué después de escribir el nombre no podéis seguir? Cambiar a la letra siguiente.

Cada una de las letras sirve como un detonante para empezar la escritura, como un capítulo para empezar, pero con la suerte de que en ese capítulo ya tenemos una palabra. Porque, aunque solo tengamos una letra, es más fácil encontrar una palabra que nos guste cuando tenemos la letra por la que empieza que cuando no tenemos nada. Y el mejor ejemplo lo tenéis en este artículo, que en un principio iba a tratar sobre el síndrome del impostor, pero al no tener ideas, usé este sistema de detonantes escribiendo PAGINA EN BLANCO.

¡Oh! Como nos la has colado, malandrín. Pues sí, es cierto, he usado mi propio bloqueo para escribir un artículo ya que llevo toda la semana jugando a la play y reescribiendo la novela, por lo que no me he preparado nada para el blog. He rescatado un tip que di por Twitter hace unos meses y que a mí me ha funcionado a las mil maravillas con los relatos. Así que espero a vosotros también os ayude y os rompa esa página en blanco de una vez por todas.

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